
Las dos cofradías de la ría de Ferrol que participan en el plan de reinstalación de moluscos bivalvos procedentes de zonas C están gestionando de manera muy distinta el segundo año de esta experiencia piloto impulsada por la Consellería do Medio Rural e do Mar. Eso es, al menos, lo que se desprende de las estadísticas que maneja la Xunta, en las que se refleja una tendencia opuesta entre la aportación del pósito de Barallobre y el de Ferrol.
Así, entre enero y marzo, los mariscadores de Ferrol enviaron alrededor de 17.800 kilos de almeja babosa por los 23.400 del ejercicio anterior, es decir, un 24% menos. Por contra, el de Barallobre ha incrementado sus envíos hasta un 58%. En 2012 reinstaló 9.200; este año lleva más de 14.500.
Hay varias razones que explican esta diferencia. El patrón mayor de la cofradía de la ciudad naval, Rubén Ferrer, señala el descenso de precios como la principal. Así, la escasa cotización del kilo de almeja ha llevado a muchos mariscadores a evitar en la medida de lo posible acogerse a la reinstalación y decantarse por faenar en las zonas libres –donde el marisco es de clase B–. Tampoco esta parece en estos momentos una solución, puesto que el precio medio del kilo de babosa es 1,28 euros menos que el del año pasado en Ferrol y 1,12 en Barallobre.
bajos ingresos
Los bajos ingresos que obtienen los mariscadores ha llevado a muchos de ellos a optar por no salir a faenar porque no les compensan económicamente los gastos de combustible y seguros sociales que implica su actividad.
Desde hace meses, los portavoces de las cofradías denuncian las dificultades de muchos socios para llegar a fin de mes.






















