
Han tenido que pasar más de tres meses para que el marisco reinstalado en las bateas de Punta San Carlos pudiese retornar a las lonjas de Curuxeiras y Barallobre para venderse directamente, sin pasar antes por depuradora.
El Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia –Intecmar– emitió ayer la resolución que autoriza a los pósitos a comercializar en fresco los más de 3.000 kilos de almeja babosa, casi 90 de japónica y 400 de ostra que se extrajeron de As Pías la semana pasada para enviarlos a las bateas. Solo los 180 kilos de almeja fina tendrán que someterse a un proceso de depuración térmica en centros especializados.
A priori no hay causa biológica que explique esta mejoría, puesto que la temperatura del agua se mantiene entre los 12 y los 13 grados y en las últimas jornadas ha habido mareas muertas que, de tener algún efecto sobre el marisco depositado en la zona de reinstalación, sería precisamente el contrario, es decir, retrasar la reducción de la carga microbiana de los moluscos bivalvos.
El sistema de depuración en batea del marisco procedente de zonas C implantado por la Consellería do Medio Rural e do Mar el año pasado se propone disminuir a niveles de zona A –menos de 230 E.coli por cada 100 gramos de vianda– la contaminación microbiológica de los bivalvos, unos ciclos de aproximadamente diez días que, si bien nunca tuvieron un comportamiento regular, se interrumpieron a mediados de noviembre, con retrasos en la depuración de varias semanas.
La persistencia de esta demora sobre los plazos razonables llevó a cofradías y Consellería do Medio Rural e do Mar a reunirse a comienzos de diciembre para buscar una alternativa para salvar en la medida de lo posible la campaña de Navidad. Para ello, se acordó permitir la salida del marisco de la batea con niveles de zona B para poder venderlo a depuradoras, donde se completaría su proceso de descontaminación.




















