
La escuela infantil Cativos, que ofrece sus servicios durante todo el año, sabe que en verano las vacaciones de los niños y los mayores no siempre coinciden. Por eso, ampliando la edad de los pequeños a los que atienden a lo largo del curso comenzaron el pasado año a impartir campamentos de verano, dirigidos a niños de entre tres y ocho años. Para ello cuentan con la capacitación otorgada por la Xunta de Galicia para poder prestar el servicio estos meses.
De este modo, durante julio y agosto, los padres tienen en Cativos –calle Bertón, esquina camiño de Barbeito– una opción más para poder conciliar la vida laboral y la familiar, sin tener que “abusar” en muchas ocasiones de los familiares.
No se trata de dar continuidad al trabajo escolar –aunque algunos niños son también alumnos de la escuela– sino de ofrecer opciones lúdicas aunque a través de talleres que aportan algo más que juego al participante. Cada día se dedica a una actividad, desde cocina a reciclaje, juegos e inglés o informática e incluso piscina –dos días a la semana–.
El campamento de Cativos cuenta con comedor propio –desde las 7.30 a las 15.00 horas– y a media mañana se ofrece a los niños un tentempié, en el que se alterna la fruta fresca, pan, galletas o leche. El patio exterior completa la actividad lúdica de los pequeños, sobre todo en estos días soleados








