
La Ruta Conservera que tiene en la comarca de Ortegal uno de sus geodestinos –también abarca las Rías Baixas y la Costa da Morte– ampliará el próximo año sus cauces de promoción en esta zona, ofertándose como propuesta turística en centros escolares y agencias de viajes. Un año después de su puesta en marcha como itinerario de turismo industrial –en la zona también está activada la Ruta de la Construcción Naval–, la Ruta Conservera no ha gozado de numerosas visitas. “Las salidas fueron demandadas por particulares pero no por muchos grupos”, explicó la responsable de la zona, Isabel Díaz-Robles, que destaca que sí se realizaron dos durante el Congreso de Turismo Industrial que tuvo lugar en Ferrol el pasado mes de junio. Así destaca que si bien, fueron pocos los que optaron por este recorrido, “la gente quedó muy contenta y la visita fue objeto de varias reseñas en prensa especializada”, explica. Y es que si bien la ruta, como itinerario diseñado es novedosa, los elementos de la misma ya eran objeto de visita con anterioridad.
Se refiere a las industrias conserveras de La Pureza (Cariño), que ofrece sus productos desde 1925, y Mar de Ardora (Ortigueira). El primero de los municipios es uno de los de mayor tradición conservera de la zona –con tan solo 3.000 habitantes el ayuntamiento llegó a albergar 27 fábricas de conservas–. Naves como la de Conservas Ártica, una de las pioneras del sector, atestiguan este pasado.
De más reciente asentamiento en el polígono ortegano de Rega-Cuiña es la innovadora empresa especializada en el sector de las algas Mar de Ardora. De obligada parada es también la localidad de Espasante, que tiene en sus factorías de salazón el germen de la tradición conservera de la comarca. Obligada parada para el visitante son los restaurantes locales donde se pueden degustar los productos del mar de la zona.




















