
El gobierno de Narón mira con un cierto optimismo el año que acaba de comenzar, al menos en lo que se refiere al apartado de la construcción. Esta postura se basa en un hecho incontestable. Este no es otro que, al menos, tres de las grandes promotoras con intereses en el término municipal acaban de retomar obras que llevaban más de un año paralizadas. Según el presidente de la comisión de Urbanismo, Manuel Ramos, se trata de las empresas que prevén poner a la venta en un plazo relativamente corto de tiempo un total de 538 pisos nuevos. La mayor parte de ellos, exactamente 349, corresponden a la promoción que, situada en la zona de San Mateo –prácticamente lindando con el parque industrial Río do Pozo–, lleva implícita la construcción de un centro comercial y un hotel. En la zona de Muíño do Vento, según en plan sectorial en su día aprobado por la corporación de Narón, se levantarán un total de 140 nuevas residencias, mientras que la tercera promoción hay que situarla en la parroquia de O Val. En este caso, el proyecto solo contempla la construcción de 40 viviendas.
Desde el gobierno de Xosé Manuel Blanco Suárez se interpreta esta actividad como una vuelva a la “normalidad” de un tiempo que hizo del municipio uno de los más atractivos para la materialización de promociones urbanísticas.
Este desarrollo fue también el que contribuyó a que ahora Narón esté a punto de alcanzar los 40.000 habitantes.
Así, mientras que otras ciudades pierden población, Narón, no solo la mantiene, sino que la gana.




















