
Las federaciones de metal de los sindicatos con representación en el naval ferrolano consideraron ayer “decepcionante” el resultado de la segunda reunión a la que habían convocado a la totalidad de las compañías auxiliares de Navantia, tanto de reparaciones como de nueva construcción. De las más de 25 que fueron llamadas solo acudieron cinco y ni siquiera esas cinco garantizan el cumplimiento de los acuerdos de 2001 sobre condiciones laborales dentro del astillero público. El siguiente paso, señaló ayer Vicente Vidal, de la CIG, será declarar empresas “non gratas”.
Acudieron a la reunión representantes de Maessa, Ainair, Pinturas Atlántico, Norinver y Regenasa, de las cuales solo las dos últimas están cumpliendo los acuerdos de 2001. En el encuentro se insistió en la exigencia de que los trabajadores realicen jornadas normales, y no abusivas como las que se están produciendo ahora, y en que todos apliquen el mismo marco laboral para evitar la competencia desleal. El boicot con el que los sindicatos amenazan a las firmas que no cumplan, explicó ayer Vicente Rivas, afectaría en la práctica a la actividad de todas las auxiliares, puesto que trastocaría el ritmo de los trabajos.
Las organizaciones sindicales han cumplido en otras ocasiones este tipo de amenaza en conflictos con diferentes empresas, la más reciente para oponerse al despido de un trabajador por parte de Atenasa. De momento, las centrales prevén reunirse esta mañana con los delegados sindicales de las empresas auxiliares para estudiar con ellos los próximos pasos a adoptar.
Con toda probabilidad, los trabajadores de las subcontratas serán convocados a alguna nueva movilización antes de participar, el próximo jueves, en la tercera marcha alrededor de la ría que están llamados a secundar también los operarios de la principal. Ambas acciones forman parte de un calendario de protestas que culminará el 10 de mayo con una gran manifestación.








