
El arreón de turistas que trajo consigo la Semana Santa tuvo ayer continudad gracias a una nueva escala de un crucero en el puerto de Ferrol, que recibió al “AIDAsol” con cerca de 3.000 pasajeros a bordo.
Los turistas, la mayoría de origen alemán, se dejaron ver por las calles la ciudad y se entremezclaron con el público que acudía al último desfile de la festividad religiosa. Curuxeiras inicia así una temporada primaveral en la que recalarán tres buques gigantes que dejarán en la ciudad más de 7.000 personas.
El tiempo acompañó en la jornada ayer y muchos se animaron a recorrer el centro de Ferrol en bici desde el puerto o acudieron a las procesiones. Otros, optaron por realizar las excursiones que organiza la naviera para ver algunas ciudades del entorno.
El próximo en llegar será el “Balmoral”, con unos mil turistas. Lo hará el próximo jueves, día 5, a las ocho de la mañana procedente de Southampton. La naviera germana AIDA hará la última escala de este mes, el día 29, con cerca de 3.000 pasajeros.
La compañía será la única que realice una escala en el mes de mayo. Para entonces está prevista la llegada del “AIDAaura”, con 1.800 pasajeros a bordo y en junio hará escala uno de los exclusivos cruceros de la naviera americana Windstar, el “Star Pride”. Ya para agosto, el “Seven Seas Navigator” tiene prevista su escala el día 27.
Desde la Autoridad Portuaria se valora positivamente la llegada de cruceros, en especial por la repercusión que tendrá en el comercio, la hostelería y en el sector turístico local.
Aunque por el momento se han fijado once paradas, en 2018 se prevé que el número total de escalas esté en el entorno de la veintena, como ya viene siendo habitual en los últimos años. El Puerto ya trabaja en fijar paradas para los dos próximos años.








