
La jornada de ayer fue la primera de las tres huelgas previstas para este mes de abril por los trabajadores del centro de mayores de Caranza, en reivindicación de unos turnos de trabajo “xustos e equilibrados” y en solicitud de compensaciones –recogidas en la legislación vigente– por el trabajo en domingos y festivos.
Coincidiendo con la jornada de huelga, el comité de empresa de Traballo e Benestar se concentró ayer a las puertas de esta residencia, dependiente de la Consellería de Traballo, para manifestar su malestar con la falta de atención a sus demandas.
La huelga continuará los dos domingos que restan de mes y se pide, como explicó la delegada del comité Carmem Viso, “que respeten os dereitos do persoal laboral a traballar e descansar e que teñan en contan as compensacións por traballo en domingos e festivos e o descanso por solapamento de xornada, permitindo a conciliación da vida laboral e familiar”.
Desde el comité de empresa se llamó la atención sobre el hecho de que “por primeira vez en anos”, los directores de las residencias de mayores, centros de menores y CAPD de A Coruña, apareciesen a primera hora de un domingo en sus puestos directivos “obrigados para exercer o control sobre as presencias dunhas carteleiras, que eles mesmos inflaron a propósito, co fin de obrigar ao persoal a traballar dous domingos consecutivos, sete días continuados e quendas de tres noites de servizo”. Señalan que, a pesar de cobrar el complemento de especial responsabilidad, es la primera vez que los directores aparecen en sus puestos los domingos.
Hoy, coincidiendo con la celebración del XXXVI aniversario del centro ferolano, se llevará a cabo un acto de protesta, en el que se montará una ficticia oficina –presidida por un letrado– para reclamar las compensaciones por festivos y contra lo que consideran “un retroceso e castración do convenio do persoal laboral da Xunta de Galiza que está a ter especiais efectos negativos sobre o persoal que traballa en Benestar”. También está previsto que se despliegue una pancarta contra los recortes en la fachada de la residencia






















