
La diputada del Bloque Nacionalista Galego Rosana Pérez registró en el Congreso una interpelación urgente dirigida al ministro de Industria, José Manuel Soria, para que informe sobre las “consecuencias negativas que o novo sistema de interrumpibilidade está a ter para industrias de grande importancia para Galiza como Megasa ou Alcoa A Coruña”. La nacionalista presentó también una proposición no de ley en la que pide que se suspenda en nuevo sistema, que está basado, como se recordará, en subastas y se reimplante “temporalmente” el modelo anterior, que fijaba un precio único según la potencia contratada para los grandes consumidores de energía.
El BNG recuerda que el mecanismo actual “resta capacidade industrial aos territorios nos que están localizadas estas industrias e pon en perigo centos de postos de traballo”, en referencia a los anuncios recientes de Megasa y Alcoa de realizar despidos colectivos a consecuencia de su “pérdida de competitividad” en este nuevo escenario.
La parlamentaria nacionalista propone como alternativa al modelo en vigor una “regulación xusta e equitativa en relación ao consumo” y exige una “reformulación de todo o sistema eléctrico” que tenga en cuenta “normativamente a condición de territorios como Galiza, que é excedentaria en produción de enerxía”. Por ello, reclama la adopción de medidas encaminadas a dotarse de una tarifa eléctrica propia, “con prezos de electricidade máis baixos como compensación pola explotación de recursos naturais”.
Costes de producción
La exclusión de las bonificaciones de la interrumpibilidad eleva los costes de producción de las grandes industrias, en las que la factura eléctrica llega a alcanzar el 30 o 40% de aquellos. Las críticas del BNG al modelo elegido alcanzan también al tipo de subasta, “a ciegas”, que provocará que empresas del mismo sector productivo “tengan precios diferentes de la electricidad”.




















