
El Somozas despidió el año –y de este modo la primera vuelta– con un empate frente al Valladolid B que le sabe a gloria tras las cinco derrotas consecutivas que llevaba, racha que lo ha hundido en la tabla clasificatoria. El encuentro, sin embargo, lo marcó la tempranera lesión de Anuar a los diez minutos, porque el mediocentro –probablemente el mejor efectivo del filial pucelano–, tuvo que abandonar el terreno de juego y, aunque su sustituto, Dani Vega, no desentonó, aportó menos presencia física que su compañero.
Un tiro cruzado de Iñigo Rodríguez fue el primer aviso serio del Somozas, aunque en realidad se quedó en espejismo porque, a partir de ese momento, el cuadro verdiblanco casi no volvió a disparar sobre la meta local en toda la primera parte. El Valladolid B, mientras, dio en la diana en su primer acercamiento a las inmediaciones del equipo somocense. Lo hizo a balón parado, a través de una falta ejecutada por Samanés con maestría desde el balcón del área, clavando la pelota en la red de la meta de Mandaluniz y adelantando a los suyos.
Sin embargo el tanto, en vez de minar la moral de Somozas, tal y como se esperaba, espoleó a la escuadra dirigida por Stili, que respondió apenas cinco minutos después por mediación de Iñigo Rodríguez. El gol llegó después de una falta lateral que la zaga del cuadro local no fue capaz de despejar y que, tras varios rechaces, el delantero visitante remachó. De ahí al final de la primera parte, Dani Vega tuvo varias ocasiones, aunque su precipitación a la hora de disparar a puerta hizo que no encontrase el gol.
PERCANCE
La lesión sufrida por Mayoral en el inicio de la segunda parte dejó algo tocado al filial del Valladolid, pero según avanzaron los minutos los pupilos de Rubén Alvés retomaron el timón del encuentro. De todas maneras, Iñigo Rodríguez rozó el gol mediado el segundo acto, pero Manel Royo se empleó a fondo para arrebatarle el balón cuando el visitante tenía la pierna ya armada.
La expulsión del visitante Roberto Baleato cambió la decoración del encuentro, pero contrariamente a lo que se esperaba lo hizo a favor del Somozas, que en inferioridad numérica realizó sus mejores minutos. De hecho pudo llevarse el gato al agua, primero con un centro de Pancho desde la izquierda que no encontró rematador de milagro y, después, en una falta que lanzó Amaro, futbolista que estuvo a punto de marcar en el rechace. La pelota, no obstante, no quiso entrar y el marcador ya no se movió.








