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Ferrol

El fichaje de Esteban García por SAMI fue aprobado por el Gobierno

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La contratación del expresidente de Navantia, Esteban García Vilasánchez, por parte de la firma estatal SAMI –Saudi Arabian Military Industries– fue aprobada por el Gobierno, según relató ayer el diario La Información. Al contrario de lo que dio a entender el pasado martes la ministra de Defensa, Margarita Robles, durante una entrevista para la cadena Ser, donde expresaba que “no le constaba” que se hubiese consultado con la cartera que dirige, las fuentes consultadas por el medio afirman que, efectivamente, sí se realizó dicha aproximación, pero por medio de la Oficina de Conflictos de Interés, encargada de lidiar con estas situaciones.

Así, el mencionado organismo, dependiente del Ministerio de Política Territorial y Función Pública y que regula las incompatibilidades laborales de exministros y altos cargos, se puso en contacto con la propia Navantia para conocer si existía alguna posibilidad de que el nombramiento de García Vilasánchez supusiese un problema. Desde el grupo naval público, por su parte, no se detectó que pudiese haber un riesgo de seguridad o interés en la contratación, por lo que finalmente se dio luz verde al nombramiento a principios del mes de junio.

Parte de la problemática surgió por el papel fundamental que tuvo el mugardés durante la fase final de la negociación del contrato para la fabricación de cinco corbetas para el Reino en los astilleros de la bahía de Cádiz. A pesar de que el proyecto nació en 2015, no fue hasta el período en el que Esteban García estuvo al frente de Navantia –entre 2017 y 2018– que se cerró tanto el mencionado encargo, como la creación de un consorcio estratégico entre ambas entidades, conocido como SANNI –Saudi Arabian Navantia Naval Industries–, para el desarrollo de proyectos similares.

Proyección internacional
El fichaje de Esteban García Vilasánchez por parte de la empresa estatal Saudí no es fruto de la causalidad o de la coincidencia, sino que responde a la estrategia de la nación asiática de expansión económica para dejar de depender de las exportaciones de petróleo.

Tal y como informó la corporación pública en su momento, el objetivo de esta contratación –como la de tantos otros altos directivos internacionales del mundo de la defensa en los últimos meses–, responde a una hoja de ruta que pretende, de cara a la próxima década, situar a SAMI entre las 25 empresas militares más importantes del mundo. El expresidente de Navantia, por tanto, resulta una pieza clave dentro del organigrama como responsable de la división naval, dada su extensa experiencia dentro del sector. Es importante tener en cuenta, en este sentido, que García Vilasánchez desarrollo su trayectoria profesional dentro del grupo público, haciendo de él un experto en la materia.

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