
El colegio La Salle, ubicado en el barrio de Caranza, celebró ayer el ya tradicional Día del Bocata, una acción solidaria enmarcada, como cada curso, en la programación de la Semana de Proyde, la ONG vinculada a estos colegios para el desarrollo en el Tercer Mundo.
Así, alumnos, profesores y los familiares que desearon contribuir a la iniciativa comieron bocadillos solidarios, que pudieron ser adquiridos al precio de tres euros. Además de los habituales de jamón, queso, chorizo o mortadela, también los hubo especiales para celíacos. Gracias a la colaboración de la Asociación de Padres y Madres del centro y de la firma Gadis, el dinero recaudado se destinará íntegramente a la mencionada ONG. La cita de ayer incluyó también la celebración de una feria solidaria
La campaña de este año, tal y como se informó desde el colegio, se centró en el octavo objetivo del Milenio, relacionado con la eliminación de la brecha tecnológica mediante la campaña “Nos unen, pero nos seperan”.
En concreto, en esta ocasión la recaudación irá destinada al proyecto “Escuelas de bambú” que llevan a cabo los Hermanos de La Salle en Tailandia con niños y niñas refugiados de la guerra de Myanmar (antigua Birmania) y alrededores sin acceso a la educación. Se trata de centros totalmente gratuitos, sin ninguna ayuda gubernamental y que atienden a niños expuestos a caer en conductas delictivas como la prostitución, el tráfico de drogas o su utilización por parte de activistas interesados en crear tensión en la frontera entre los dos países.
La celebración de la Semana de Proyde en el colegio ferrolano incluye durante estos días otras actividades en las que los alumnos pueden reflexionar sobre la importancia de apoyar a los que lo necesitan.






















