
La reforma eléctrica, cuyo capítulo de interrumpibilidad ha puesto en jaque a industrias tan cruciales como Alcoa o Megasa, ha puesto también en pie de guerra al sector eólico. Es uno de los principales afectados por la decisión del Gobierno de recortar las primas a las renovables, que tendrá también especial repercusión en esta comarca. En Ferrolterra giran las palas de 636 aerogeneradores pertenecientes a una veintena de parques y su inmensa mayoría fueron instalados antes de 2004. Dejarán, por tanto, de recibir subvenciones.
El BNG expone en una pregunta dirigida al Ministerio de Industria que en Galicia los parques eólicos –funcionan 158– dan trabajo directo a 330 personas y señala que la comarca de Ferrolterra, que en la década de los noventa jugó un papel vanguardista en el desarrollo de este sector, ha sufrido ya la destrucción de cientos de trabajo como consecuencia del desmantelamiento de las fábricas de componentes. Ahora, señala la diputada nacionalista Rosana Pérez, los cambios en las retribuciones a las renovables va a suponer una nueva etapa de destrucción de empleos en el sector.
En su respuesta, el Gobierno reconoce que no ha realizado ninguna estimación sobre el impacto que la medida puede suponer para el empleo. “La reforma no se ha hecho para cerrar empresas, ni para provocar la supuesta pérdida de puestos de trabajo a los que se refiere la pregunta, sino para hacer un sistema sostenible y que los ciudadanos no sostengan una política de incentivos insostenible”, dice el Ejecutivo.
De momento, las empresas están evaluando el impacto de los cambios. Según explicó a este diario la Asociación Empresarial Eólica, no hay por ahora ninguna compañía que haya decidido desmantelar ningún parque. “Las empresas están adaptándose a la nueva situación, viendo el modo de optimizar sus ingresos para mejorar su operativa en el mercado y reducir costes, a la vez que negocian con los bancos la refinanciación de sus deudas, si las tienen”, explica la organización. Además, está por ver qué ocurre en la batalla que el sector va a librar en los tribunales –hay cientos de recursos planteados ante el Supremo–.
En un comunicado, el BNG comarcal considera “sarcástica” la respuesta del Gobierno y recuerda que Ferrolterra ya ha sufrido el cierre de numerosas empresas, entre ellas Barlovento, Metalúrgica del Atlántico, Eymosa y LM Composites, entre otras, con la destrucción de cientos de puestos de trabajo. En el ámbito de la fabricación de componentes, la zona mantiene ya únicamente la fábrica de Gamesa, en el polígono de As Somozas, con una reducción de actividad y empleos importante con respecto a hace diez años.






















