
El Pontevedra marcó su territorio desde los primeros minutos con un mejor posicionamiento en el centro del campo con el que sacó un especial provechó de las segundas jugadas. Así, Jacobo, en estado de gracia ante un Narón que no supo plantar cara a su rival, fue el encargado de aprovechar los huecos dejados por la escuadra visitante para en la primera parte dejar sentenciado el encuentro con cuatro tantos en las numerosas llegadas de su formación.
Fue en el segundo tiempo cuando ambos equipos se mostraron más relajados, los locales porque ya tenían el triunfo en el bolsillo y los visitantes buscando al menos el tanto del honor. En la mitad de esta parte, el Narón consiguió entrar más en el choque con llegadas de Pablo, Juanito y de Diego, entre otros, que, sin embargo, no llegaron a subir al electrónico de Pasarón.
Stefan redondeó el marcador de su conjunto con un quinto tanto que terminó de desinflar los ánimos en un Narón que todavía no ve la luz al final del túnel.




















