
El parón navideño le llega al Racing cuando mejor estaba siendo su rendimiento. El cuadro verde, que no hace mucho llegó a estar a ocho puntos de distancia de las plazas que clasifican para la fase de ascenso a Segunda por su mal arranque de campeonato, se encuentra ahora a solo cuatro –pese a que su último empate frenta al Marino le impidió reducir la distancia a dos–. De esta manera, el cuadro verde mantiene intactas sus opciones de meterse entre los que disputen la promoción a la categoría de plata, como ya hizo la pasada temporada cuando era Aira en que entrenaba al equipo.
El Racing dispone en la actualidad de 29 puntos a falta de una jornada para terminar la primera vuelta –la pasada temporada se presentó en el ecuador de la competición con 30 puntos, aunque aquel campeonato constaba de una jornada menos y tenía otro partido pendiente por la expulsión del choque ante el Oviedo–. La puntuación que tiene el equipo ferrolano, de hecho, le permitiría estar entre los cuatro primeros en el grupo II, mientras que en el III y en el IV la frontera se establece en los 30, solo uno más de lo que tiene el cuadro verde.
Sin embargo, la exigencia que está demostrando tener un grupo en el que su líder, el Oviedo, ya alcanza los 40 puntos –ninguno de los otros primeros clasificados de la categoría supera los 34– provoca que la clasificación para la fase de ascenso a Segunda sea más complicada de lo que era entonces, cuando el cuadro verde ocupaba la tercera posición –aunque todavía tenía un encuentro menos en su haber, el que posteriormente consiguió frente al Oviedo en el Carlos Tartiere por un resultado de 1-2–.
VIRTUDES
Al menos, hay unos cuantos datos que invitan al optimismo de cara a la segunda vuelta del campeonato. El principal es la capacidad realizadora del cuadro verde, el segundo que más tantos ha logrado en lo que va competición. Los 31 que ha conseguido ilustran su potencial ofensivo, lo que también se refleja en el hecho de que siempre ha marcado en las últimas once jornadas.
También el rendimiento que está dando en los encuentros que disputa como local son un factor a tener en cuenta. Después de no haber podido ganar en los tres primeros enfrentamientos que jugó en A Malata, el equipo ferrolano ha ganado los siete siguientes, lo que le hace aumentar sus posibilidades de acabar colándose entre los cuatro primeros al final de la liga regular.
Con estos argumentos, el Racing espera que la primera parte de 2015 sea mejor que el tramo final de 2014. Será de esta manera como se pueda conseguir la clasificación para la fase de ascenso a la categoría de plata nacional que se marcó como objetivo al principio de la misma.





















