
Como estaba previsto, la Cámara no acudirá a la ampliación de capital del Consorcio Pro-Feiras e Exposicións propuesta por el socio minoritario –el Concello de Ferrol– para enderezar mínimamente la situación y, por lo tanto, perderá su mayoría en el consejo de administración de FIMO. Así, pasará del 55% actual al 28%, debido a la inyección de medio millón de euros de la institución local que debería servir para corregir parte de las dificultades económicas por las que atraviesa y se traduce, fundamentalmente, en las ocho nóminas impagadas que acumulan los trabajadores.
El pleno también aprobó la ampliación del crédito hipotecario actual en 500.000 euros como “puente previo a la ampliación de capital para hacer frente a los pagos del personal”, es decir, tanto a las indemnizaciones de los despedidos como a las nóminas de la plantilla actual del recinto ferial.
La presidenta de la Cámara, Ana Prego, justificó estas propuestas del comité ejecutivo en la situación del Consorcio, con las cuentas embargadas debido a los despidos improcedentes del año pasado. “FIMO arrastra una deuda de 1,8 millones desde hace cinco años”, añadió. Ante eso, explicó, solo había dos opciones: aceptar la aportación extraordinaria del Concello o, dado que la Cámara no tiene capacidad económica para tomar medidas alternativas, solicitar la liquidación del Consorcio.
Prego aseguró que perder la mayoría en este organismo es “difícil”, pero que, en un “ejercicio de responsabilidad” se ve en la obligación de “salvaguardar el recinto ferial”. La decisión no se hará efectiva hasta que la Xunta –como órgano tutelante–, el pleno de Ferrol y el consejo de FIMO la validen, trámite que no concluirá antes de dos meses.
Varias intervenciones del pleno demandaron que la Xunta aportase dinero a la Cámara para poder ir a la ampliación.
El segundo punto que se abordó fueron las medidas a tomar para poner en marcha el plan de viabilidad de la Cámara. La inexistencia de la anunciada ley estatal, que no podría estar desarrollada en las autonomías hasta dentro de un año, aproximadamente, aplaca las posibilidades del ente, que arrastra graves dificultades desde que se suprimieron las aportaciones vía IRPF e Impuesto de Sociedades.
En la reunión no se abordaron las medidas que se plantean y que ya estudia la ejecutiva, salvo la que ya trascendió en los últimos días de los despidos, una posibilidad sobre la que no hay nada decidido.
Aquí también hubo crítica a la Xunta, a la que se responsabilizó de querer mantener únicamente las cámaras de A Coruña y de Vigo, para dejar al resto, comentó algún miembro del pleno, “morir por inanición”. “No nos podemos permitir perder ninguna institución más en Ferrol”, comentó el presidente del Centro Comercial Aberto, Cristóbal García Nores.
En ese sentido, Prego destacó el papel clave en la internacionalización de las empresas de la zona que juega la Cámara y reclamó, además, la implicación del empresariado comarcal.






















