
Desde la pasada madrugada, efectivos del tercio Norte de Infantería de Marina con sede en Ferrol han comenzado su labor de vigilancia de montes en la provincia de A Coruña, en el marco de la operación denominada Centinela Gallego, que se prolongará hasta el 15 de septiembre y a través de la cual la Armada colabora con la Xunta de Galicia en la prevención y extinción de incendios forestales.
Las fuerzas militares que tomarán parte en esta operación no se limitan a los militares ferrolanos, sino que la Brilat será la que cuente con mayor número de patrullas, un total de 20 provenientes de sus tres bases, de Pontevedra, Valladolid y Siero –Asturias–. Será precisamente un cargo de la Brilat, el general José Antonio Alonso Miranda, quien ejerza el control de las fuerzas militares participantes en esta operación estival.
La colaboración de Defensa con la Xunta de Galicia viene funcionando desde el año 2007, tras los incendios del año 2006 que supusieron en Galicia una catástrofe de singulares dimensiones y que afectaron no solo al medio natural sino también al entorno urbano con problemas en vías de comunicación. Entonces se reveló la necesidad de contar con medios adicionales para hacer frente a este tipo de actuaciones y comenzó la colaboración interinstitucional que continúa efectiva en 2013.
La misión de las Fuerzas Armadas será establecer un despliegue operativo de vigilancia y disuasión de los incendios forestales en la comunidad gallega.
Las patrullas tendrán como misiones principales el mantener presencia disuasoria, vigilar las zonas asignadas, proporcionar información temprana a los servicios de extinción de incendios, notificar las actividades relacionadas con incendios o incidentes a las Fuerzas y Cuerpos de seguridad, y en última instancia, ante la comisión flagrante de una actividad delictiva, la detención de los presuntos autores.
A la Armada le corresponde la vigilancia en la provincia de A Coruña y se le ha asignado por parte de la Xunta la península de Barbanza y la ribera sur de la ría de Muros-Noia, que afecta a nueve concellos y comprende más de 650 kilómetros cuadrados de terreno.
Para llevar a cabo esta misión, en una situación de riesgo medio se nombran cinco patrullas, cada una de ellas compuesta por un jefe y un conductor. Además, funcionará una célula de seguimiento, compuesta por un oficial, dos suboficiales, dos soldados y un conductor, encargada de coordinar el trabajo de las patrullas.
En un nivel de riesgo alto, la Armada proporcionará siete patrullas del Tercio Norte y un helicóptero H-500 de la Flotilla de Aeronaves, mientras que si el riesgo es muy alto se desplegarán 10 patrullas y dos helicópteros. Serían asignados por la Xunta a las áreas más susceptibles.









