
El candidato a la secretaría general del PSOE Pedro Sánchez regresó ayer de nuevo a Ferrol –donde hizo campaña durante las elecciones europeas– esta vez para explicar a los militantes de la zona sus planes en la dirección del partido.
Ante el monolito dedicado a la figura del fundador del partido, Pablo Iglesias, y antes de reu-nirse con afiliados y simpatizantes en una comida en el restaurante de FIMO, Sánchez incidió en la necesidad de “jubilar democráticamente” al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y, a partir de ahí, iniciar una doble recuperación, moral y económica, de España.
El candidato a relevar a Pérez Rubalcaba al frente del PSOE lamentó que nadie del PP haya asumido, todavía, ninguna responsabilidad política en relación con la trama Gürtel, a la que se refirió como “un escándalo mayúsculo de financiación irregular”.
También se refirió Pedro Sánchez a las nuevas medidas anunciadas por el Gobierno para incentivar la contratación de jóvenes menores de 25 años y las consideró positivas pero insuficientes. En el ámbito económico criticó además la “nefasta” propuesta fiscal del Partido Popular –que beneficia, dijo, a las rentas más altas–, la caída de la recaudación y el aumento del pago de intereses de la deuda pública pese a que Montoro había anunciado que se recortaría.
En cuanto al proceso abierto para el cambio en la secretaría general del PSOE, Sánchez señaló que lo más importante es que el partido salga del mismo fortalecido y precisó que el debate es “entre compañeros”. Destacó el cariño que profesa a Galicia y recordó, en este sentido, que participó en la campaña de las autonómicas que llevaron a Touriño a la presidencia de la Xunta. Tras la comida en Ferrol, el candidato se desplazó ayer mismo hasta A Coruña y Santiago. n








