
La oleada de robos que se viene registrando desde hace un tiempo está afectando a todo tipo de negocios, como lo demuestra la última detención practicada por funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría de Ferrol-Narón. Se trata de un ciudadano portugués al que se imputan numerosos robos con fuerza, algunos de ellos en grado de tentativa, en un bar, dos floristerías, dos comercios de ropa, una peluquería, una tienda de motos y una panadería, ubicados todos ellos en la zona de la carretera de Castilla (Ferrol) y el barrio del Inferniño.
La Policía tiene en marcha, además, otra vía de investigación en relación con otros dos hechos delictivos ocurridos recientemente en dos establecimientos de Narón y Ferrol, en este caso relacionados con el cuidado de la vista, que se sospecha no guardan relación con los anteriores y que pudieron haber sido cometido por varias personas.
El primero de ellos ocurrió el fin de semana del 7 de abril. Los ladrones accedieron al interior de una tienda de óptica localizada en la carretera de Castilla, a la altura del Alto del Castaño, a través de un butrón practicado en la parte trasera del edificio.
Lograron hacerse con un importante botín, compuesto por un lote de 1.700 gafas, un ordenador portátil y una caja de caudales que contenía alrededor de 2.600 euros en metálico.
Los empleados de la tienda se percataron del robo el lunes día 8 a la hora de abrir y presentaron la oportuna denuncia en la Comisaría de la avenida de Vigo, que desplazó al lugar de los hechos a miembros de la Policía Científica para recoger huellas de los ladrones.
ordenadores
Por su parte, la clínica oftalmológica Rafael Ortigueira Espinosa, situada en el primer piso del número 50 de la calle Dolores, en Ferrol, también recibió la visita de los amigos de lo ajeno ese mismo fin de semana del pasado día 7 de abril.
En este caso, los asaltantes treparon por la fachada hasta la primera planta y, tras levantar los maineles de las ventanas, accedieron al interior y se apropiaron de dos ordenadores, además de revolver las distintas estancias de la clínica y romper el cristal de una puerta interior.
En principio, la Policía Nacional descarta que estos dos últimos robos pudieran haber sido cometidos por el individuo al que se imputan los del Inferniño, puesto que el método utilizado evidencia la participación de varias personas.




















