
El precario momento en el que el Intasa ha llegado a la fase de ascenso, después de que varias lesiones se le hayan juntado en las últimas semanas, se convirtió en un lastre en el partido que terminó perdiendo frente al L’Illa Grau castellonense. Sin embargo, a pesar de que el adversario venía de proclamarse campeón de su grupo en la primera fase, el cuadro de Ferrolterra comprobó a lo largo del encuentro que los rivales a los que va a enfrentar no son tan inabordables como se creía.
No tardó demasiado el Intasa en constatar que la fase de ascenso es una cosa distinta a la liga regular. Así que el mal arranque de partido que protagonizó permitió al L’Illa Grau adquirir una ventaja que fue administrando a lo largo del primer set. Por eso, a pesar del arreón final de la escuadra local en los compases finales de este parcial, el cuadro castellonense hizo valer la renta adqurida para empezar a encarrilar su estreno victorioso.
Para que en la segunda manga no le pasase lo mismo que en la primera, el Intasa empezó este parcial muy concentrado, lo que le dio unas ventajas que su rival fue reduciendo poco a poco. Así se llegó a un tramo final en el que pequeños detalles –como varios errores del Intasa en el servicio– acabaron haciendo caer la moneda en favor de la formación visitante, ya con una gran renta.
La historia de la tercera manga fue similar y, después de un set igualado, sin grandes ventajas para ninguno de los contendientes, llegado al tramo final del parcial, el cuadro visitante se mostró más efectivo para sentenciar su triunfo. Ahora el Intasa intentará recuperarse la semana que viene contra un rival conocido como el Náutico Boiro para, de esta manera, mantener intactas sus opciones de acabar entre los dos primeros clasificados, que son los que consiguen el premio del ascenso a la elite.








