
Aunque al mal tiempo se trató de poner buena cara, lo cierto es que los datos que arroja la primera escapada turística del año no son satisfactorios para casi nadie. En todos los casos, desde Monfero a Caaveiro la afluencia de visitantes ha sido sensiblemente inferior a la registrada en campañas anteriores.
La Diputación de A Coruña apunta que la presencia de turistas en el monasterio del Eume, en general, fue muy similar a la contabilizada en 2012. Entre 1.600 y 1.700 viajeros son los datos que se manejan. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el año pasado, con motivo del incendio que afectó al parque de las Fragas do Eume, el programa de visitas se vio seriamente alterado, por lo que el balance correspondiente no resulta del todo fiable.
En el caso del monasterio de Santa María de Monfero las cosas están más claras. El Concello sitúa en un total de 735 personas las que dejaron de pasar por el cenobio, seguramente desmotivadas por las condiciones meteorológicas. Así, mientras que en el año 2012 el número de turistas superó los 1.200, este año descendió hasta los 465. De estos, 142 lo hicieron durante la jornada del Sábado Santo. En cuanto al municipio de Pontedeume, en el que la afluencia de visitantes se contabiliza tanto en el torreón como en el castillo de Nogueirosa, las cifras dejan bien a las claras que la lluvia influyó en el flujo de turistas, habida cuenta de que el torreón, un espacio cerrado, mantuvo el tirón de otros años (634 viajeros), mientras que la fortaleza de Nogueirosa solo atrajo a 259 personas, frente a las casi quinientas de pasadas temporadas.




















