
El resultado de las pruebas a las que fue sometido Sergio, centrocampista del Somozas, le dieron mejores noticias de lo que esperaba. La resonancia magnética a la que se sometió el pasado martes confirmó que sufre una rotura intersticial en el ligamento cruzado de su rodilla derecha. Asimismo, que padece un esguince en el ligamento lateral interno de esta articulación, un edema óseo y otras dolencias derivadas del percance que sufrió en la segunda parte del partido del pasado domingo contra el Compostela en San Lázaro.
La buena noticia es que, por el momento, el jugador no tendrá que pasar por el quirófano para resolver esta dolencia. Al contrario, empezará con un tratamiento conservador antes de realizar una nueva resonancia magnética en enero. Ahí, según cómo se vea el estado de la articulación, se decidirá si tiene que ser intervenido o si puede seguir con este tipo de tratamiento para solventar finalmente el problema.
Lo que es seguro es que el jugador será baja tanto para el partido de este domingo para los siguientes que deba acometer la escuadra somocense, que pierde así a uno de sus jugadores más utilizados en lo que va de temporada. El Somozas, además, sigue teniendo la baja de Dopico y está pendiente del estado de jugadores como Fiuza y Reguero.




















