
El Concello de Pontedeume acogió ayer uno de los actos más esperados por los políticos y vecinos del municipio: la firma del acuerdo por el que la Xunta y la Diputación de A Coruña se repartirán una inversión de 1,6 millones de euros para garantizar la rehabilitación del mercado local. De inmediato será la institución provincial, representada ayer por su presidente, Diego Calvo, la que colabore con medio millón de euros en la realización de una obra que dará comienzo después del verano y para la que ya contribuyó con otros 313.000 euros para la cubierta y el acondicionamiento de las instalaciones provisionales.
La Xunta, representada en el acto por el titular de Economía e Industria, Francisco Conde, “vai contribuír ao desenvolvemento económico da vila” pero sin concretar cuantía. Por este motivo, el representante autonómico centró su intervención en destacar la importancia de las plazas de abastos a la hora de “vertebrar a vida das vilas e cidades” y como parte del patrimonio común, que “está chamado a ser un exemplo do camiño que a Consellería está a percorrer xunto cos concellos para potenciar os mercados”. Estos, según Conde, “teñen un valor estratéxico para o comercio de proximidade”, por lo que la Xunta ha favorecido en los últimos años intervenciones en más de 80, “con apoios que superan os 17 millóns de euros”.
Por su parte, Diego Calvo, dijo que el acto celebrado ayer “era un compromiso que tiñamos adquirido hai tempo e agora podemos demostrar a todos os veciños que o compromiso era firme”. Todo con el único objetivo, señaló el presidente de la Diputación, “para conseguir que un dos emblemas de Pontedeume saíra adiante”.
Pero si hay que destacar el mayor nivel de júbilo entre los políticos habría que referirse al momento tan dulce que vivió el regidor municipal, Gabriel Torrente, a la hora de estampar su firma en el documento que garantiza la colaboración entre las tres administraciones para sacar adelante una obra que le ha traído más de un dolor de cabeza. El conflicto con los placeros fue uno de los momentos más duros del presente mandato. Ahora superados la mayor parte de los obstáculos, el regidor municipal señaló que “han sido ocho años de sufrimiento pero ya se ve la luz al final de túnel”, y también recordó que el proyecto es un “compromiso con todos los vecinos”. Además, agradeció el apoyo de la Xunta y de la Diputación y situó en el último trimestre del próximo año la finalización de la obra.
El acto concluyó con unas palabras de la edila de Comercio, Carmen Piñeiro que, visiblemente emocionada, afirmó que el de ayer fue “uno de los días más importantes del mandato”.










