
Agentes de la Policía Local presentaron ayer un escrito en el registro municipal –acompañado por las firmas de casi el 70% de la plantilla, según indicaron– en el que manifiestan al alcalde, José Manuel Rey, su “enorme repulsa e indignación por el comportamiento del jefe del Cuerpo”. El colectivo hace referencia en el documento a la denuncia que el mencionado mando presentó contra el delegado sindical de UGT, Ángel Bouza, que fue presentada en la Fiscalía.
La “polémica” de la negociación de los horarios y turnos de trabajo de los agentes, asunto que se aborda, junto a otros, en la pertinente mesa de negociación, derivó en una serie de protestas debido a que, tal como se recuerda en el escrito, el gobierno planteó unos turnos y horarios para todas las unidades de policía excepto para el jefe del Cuerpo y dos mandos, un inspector y un oficial. Al no clarificarse el calendario de estas tres personas de la plantilla, el representante de UGT en la negociación solicitó al equipo de Rey Varela que se aclarase ese punto, por considerar que “no resulta una cuestión menor”. La representación sindical informa al gobierno de que el jefe de la Policía reside en Pontevedra y se ausenta los fines de semana desde media mañana del viernes hasta el lunes, una situación que califican de “totalmente irregular” teniendo en cuenta que, según aclaran, en sus retribuciones se contempla tanto disponibilidad como dedicación. Asimismo, tampoco se recoge el horario presencial del resto de jornadas, tal como se exige a la plantilla.
En el documento presentado en el registro se califica además de “particular” el horario de un inspector y un oficial. Según aseguran los agentes que firmaron el escrito, tan solo trabajan una semana de cada dos y, denuncian, “se pretende que se les compute como horario de trabajo el tiempo de todo el fin de semana de la ausencia del jefe, en situación de localizables, o sea, no presencial”. La situación, aseguran, es “inédita” en la plantilla, que entiende que se plantea para que estos dos mandos “respondan ante la ausencia del jefe”.
A raíz de todas estas denuncias, miembros de la plantilla de la policía local aseguran haber comprobado que el jefe del Cuerpo inició una “discusión sindical” por correo interno con el delegado de UGT, “a modo de carta abierta a todos los miembros de la plantilla”. El colectivo considera que los hechos están “fuera de lugar” y califica de “una vileza personal inadmisible” el que posteriormente el jefe utilice esos acontecimientos –“por él provocados”, especifican– para presentarlos en la denuncia ante la Fiscalía. Los agentes acusan además al jefe de “no dar la cara”, al enterarse el delegado de UGT de la denuncia a través de la Fiscalía, comunicándole la incoación de las diligencias preprocesales penales y su archivo.
Los agentes aseguran que el alcalde “no debe tolerar comportamientos de esta naturaleza de un funcionario en comisión de servicio, se supone que para gestionar adecuadamente el área de seguridad” e inciden en que “no es el tipo de dirección que se necesita”.




















