
La superioridad física del Aquimisa Tormes resultó determinante para que la formación salmantina se impusiese a un Baloncesto Narón que, aunque aguantó bien en los tres primeros cuartos, apenas pudo competir en el último.
El duelo resultó muy igualado durante los primeros treinta minutos, con un Armenio Pazos muy entonado que llegó el peso de su equipo. Las diferencias a favor de uno y otro equipo nunca fueron muy amplias y, aunque los visitantes llegaron al tramo final con una renta en torno a los cuatro puntos de ventaja, el duelo no estaba, ni mucho menos, decidido.
En el último cuarto la situación cambió radicalmente. El Tormes supo sacar ventaja a la mayor envergadura de sus hombres y, comandado por Simon, se despegó definitivamente anulando ofensivamente a un Baloncesto Narón que solo pudo marcar seis puntos.
Esta es la tercera derrota consecutiva de los naroneses, que a la vuelta de las Navidades aspiran a recuperar la solidez de su juego.




















