
El servicio de socorrismo y salvamento en las playas de Ferrol comenzó a prestarse ayer, dos días después de lo previsto por el gobierno local, que había fijado para el 1 de julio el inicio oficial de la temporada.
Los desacuerdos de los socorristas con las retribuciones económicas fijadas por la empresa Tragsatec –a la que el Ayuntamiento encomendó el servicio– los llevó a negarse a firmar los contratos, por entender que empeoraban las condiciones de años anteriores y también eran muy inferiores a las que se ofrecían en otros municipios de la comarca, a donde optaron por ir a trabajar parte de las personas inicialmente seleccionadas.
Finalmente, la empresa aceptó incrementar las percepciones hasta los mil euros, con lo que el servicio pudo empezar a funcionar, aunque lo hizo en una jornada pasada por agua en la que casi no hubo afluencia a las playas.
Los arenales en los que Tragsatec realiza la vigilancia son Doniños, San Xurxo, Santa Comba, Ponzos, A Graña, Caranza, Penencia, Esmelle y Covas. Las dos primeras podrán recuperar la bandera azul, que tuvo que ser arriada el mismo día en que se izó oficialmente –el pasado lunes– precisamente por no tener servicio de socorrismo. Sin embargo, en la mañana de ayer todavía no habían sido colocadas.
Se espera que el tiempo mejore hoy, aunque hasta el viernes no habrá jornadas auténticamente playeras. n








