
El comité de Navantia Ferrol mantuvo ayer durante varias horas bloqueadas las entradas en el astillero para todo el equipo directivo, en una acción sorpresa que se enmarca en el calendario de movilizaciones acordado con la plantilla para reclamar carga de trabajo y la negociación de un plan industrial. La compañía emitió unas horas después un comunicado en el que condena y lamenta dicha iniciativa poniéndola en relación con el retraso en el programa de construcción del BAP, una reacción inédita después de cuatro años de movilizaciones.
Los delegados sindicales controlaron vehículo a vehículo para vetar la entrada a su puesto de trabajo a los más altos directivos de la factoría desde las siete menos cuarto hasta media mañana. Una acción que según la empresa causa perjuicios al buen desarrollo “de los programas” que se están desarrollando en la ría. Navantia recuerda que el flotel para Pemex es “un proyecto muy exigente en plazo y coste” y que “ya acumula retrasos”. Critica la compañía pública, además, que la construcción del BAP “no ha obtenido la colaboración de los sindicatos en medidas que permitan la flexibilización y saturación de la jornada de trabajo”.
En su comunicado oficial Navantia asegura que va a “analizar la respuesta que corresponda dar a estos hechos” y termina haciendo “un llamamiento al diálogo permanente”.
Para el portavoz del comité, Ignacio Naveiras, la nota difundida por el grupo denota “el nerviosismo de una dirección a la que le vale cualquier disculpa para evitar sus responsabilidades”. Señaló que la compañía reaccionó a una acción muy simple y con un alcance mínimo para vincularla al retraso en el flotel después de que la propia Navantia tuviese tres días completos a todos los trabajadores de la principal y parte de las auxiliares parados por el conflicto de Alcomar. Naveiras recordó que el comité lleva meses reclamando información sobre el coste económico que tuvo aquella decisión.
Arremetió también Naveiras contra la crítica que introduce la empresa a que el comité no permita la realización de horas extras. “Sólo faltaría, en una comarca con este nivel de paro”, dijo el representante sindical, que afirmó que el retraso más importante en el flotel de Pemex se debe al acopio de materiales, el proceso de compras y la ingeniería. Criticó, con respecto a este último ámbito, que la plantilla propia de Navantia realiza aproximadamente el 50% del diseño del flotel y que solo un 30% recae en la oficina técnica de Ferrol. El resto, indicó, se contrata a empresas auxiliares.






















