
Tal y como se desarrolló el partido, el empate no parece un mal resultado para un Galicia de Mugardos que realizó una primera parte óptima, pero que sufrió en la segunda y a punto estuvo de quedarse sin ningún punto en una de las últimas acciones del encuentro, cuando el colegiado anuló por una presunta mano el que sería gol de la victoria para el Noia.
Con anterioridad, los pupilos de Stili se habían hecho con el control del juego desde los primeros minutos. Ya antes de que Pablo marcase en el 23, el cuadro mugardés contó con alguna acción clara para adelantarse, pero sus esfuerzos no se concretaron hasta que el jugador de Ferrolterra aprovechó un pase de Kevin para, con un tiro cruzado desde la frontal, batir a Manu.
También después el Galicia pudo aumentar su renta, sobre todo en dos jugadas muy claras, una en la que el propio Pablo mandó un balón al palo y otra en la que el chut de Álex Díaz se fue ligeramente desviado.
El problema es que, antes de todo eso, el Noia sí había quitado provecho de una de sus escasas ocasiones para marcar haciendo un tanto que permitió que se llegase al descanso con empate en el marcador.
En la reanudación, los locales tomaron la responsabilidad y, aunque el duelo se dirimió básicamente en el centro del campo, sí fueron los autores de un par de acciones de mucho peligro en las que un acertado Iñaki evitó el tanto del Noia.
Así se consumió el duelo hasta que, ya en la recta final de la confrontación, llegó esa acción cargada de polémica que finalmente no subió al marcador. n






















