
Los trabajadores de Megasa emprendieron ayer las movilizaciones acudiendo al Concello de Narón, donde obtuvieron el respaldo de todos los grupos políticos y la inmediata solicitud de una entrevista con la conselleira de Traballo, Beatriz Mato, para tratar de paralizar los planes de la siderúrgica. Como se ha informado estos días, la compañía quiere despedir a 47 trabajadores, el 28% de su plantilla, y modificar el horario del resto de la plantilla para reducir un turno productivo.
Los trabajadores acudieron en manifestación hasta el Concello naronés y cortaron durante varios minutos el tráfico en la Carretera de Castilla. Los miembros del comité entraron al consistorio y mantuvieron una reunión con el alcalde, José Manuel Blanco, y los portavoces de los grupos municipales.
Blanco calificó la propuesta de despido colectivo, sin plantear alternativas como las recolocaciones o las jubilaciones, como “totalmente inaceptable” y recordó que Megasa subcontrata una parte importante de la producción, lo que supone la entrada diaria en la siderúrgica de unos 60 trabajadores de auxiliares, cuando la plantilla propia podría realizar parte de esas labores. El alcalde criticó también las formas de la empresa, que está negociando a través de un bufete de abogados y lejos de la factoría, y recordó que la compañía ha contado siempre con facilidades por parte de los sucesivos gobiernos municipales de Narón. Hizo referencia, concretamente, al relleno que Megasa pudo realizar en la ría y al acceso a la autopista A-9, que también se gestionó a su favor.
El Concello de Narón envió ayer mismo una solicitud de entrevista con la conselleira de Traballo, Beatriz Mato, porque se trata de paralizar los planes de Megasa y hacerla recapacitar.
producción
El comité de empresa de Megasa insistió ayer en desacreditar el principal argumento de la empresa, el productivo, para adoptar estas medidas. Según señaló el presidente del citado órgano, Carlos Bascoy, en el presente año se han fabricado casi 500.000 toneladas y está prácticamente todo vendido, sin stock en la planta. Megasa esgrime que han cambiado las circunstancias del mercado y que hay márgenes menores, si bien los trabajadores entienden que no está justificada una medida tan drástica.
El tema de la interrumpibilidad y las condiciones de la tarifa eléctrica a la que ha tenido acceso Megasa sigue sin aclararse. Carlos Bascoy cree que la empresa concurrió a la primera subasta, pero reconoció que oficialmente no tiene información sobre el resultado. Pese a ello, el caso de Megasa se liga en ámbitos políticos y sindicales al problema que también afecta a Alcoa y otras empresas gallegas. En esta línea, la CIG convocó ayer a la una de la tarde una concentración simultánea en los centros de trabajo de Alcoa, Megasa, Ferroatlántica, Celsa Atlantic y SGL Carbón, para reclamar una tarifa eléctrica gallega. En Narón, la convocatoria fue seguida por varias decenas de trabajadores.
El comité de Megasa tiene previsto convocar una nueva protesta para el martes en las inmediaciones de la siderúrgica. Todavía no se ha fijado la fecha del próximo encuentro con la mesa de negociación.






















