
Ha pasado ya una semana desde que Obélix, un ejemplar de westie, de color blanco y un año de edad, se perdió en las proximidades de la vivienda de sus propietarios, en la zona naronesa de A Faísca y todavía no ha aparecido.
Ni la publicidad en los medios de comunicación ni los numerosos carteles distribuidos por todo el municipio han servido para que Obélix aparezca. Tampoco la importante recompensa que ofrece la familia dueña de esta mascota, una cuantía de 1.000 euros para quien lo devuelva a casa, ha hecho que los dueños, y sobre todo sus hijos, vuelvan a sonreír.
Pero en ningún momento pierden la esperanza de tener de nuevo entre ellos a su perro, al que han criado desde que nació. Por eso, continúan ofreciendo esa cantidad económica para quien lo encuentre y manteniendo abiertas las líneas telefónicas 600 577 775 y 669 897 039.
Aunque desde el viernes no han recibido ninguna llamada, los días anteriores sí tuvieron varias pistas sobre el paradero del perrito, que lo localizaban en la parroquia de Sedes.
Jéssica, la propietaria del animal explicaba ayer que llamó mucha gente al ver los anuncios en prensa y en la calle y unas cinco o seis personas de Sedes decían haberlo visto en las proximidades de la autovía entre Sedes y Ferrol.
Al conocer estos datos, la familia se desplazó a la zona y fueron siguiendo las aportaciones de la gente que lo había visto y, sin saber que lo buscaban ni que había una recompensa, lo alejaron del vial para que no lo atropellaran ni ocasionase ningún accidente. Los intentos por hallarlo fueron desafortunados pero los anima a seguir buscando, porque les da la esperanza de que está por esa zona, aunque, según parece, desorientado.








