
La sociedad avanzada es para todos e incluye a todos dentro del respeto y la tolerancia. Esta premisa estuvo muy presente esta semana entre el alumnado del colegio O Ramo (Fene), en el que un grupo de 25 de los 88 alumnos matriculados tomaron conciencia de las dificultades que acarrean la falta de visión o los problemas de motricidad.
“Ponte no meu lugar” fue el título de una experiencia que llevó a unos niños con edades comprendidas entre los 9 y 12 años a asistir a charlas informativas, a implicarse en actividades y, en la mañana de ayer, a una demostración práctica del día a día al que se enfrentan personas ciegas o con dificultades de movilidad. Para ello, la dirección del centro contó con la ayuda de profesionales de Aspaneps, que pusieron a disposición de los alumnos gafas especiales y sillas de ruedas con la idea de que pudiesen tomar conciencia de las dificultades que deben salvar los discapacitados en un entorno en el que no existan las adaptaciones necesarias.
El director del centro, Benigno Sánchez, valoró la experiencia entre el alumnado y aseguró que “estamos muy sensibilizados con la inclusión educativa y el acercamiento a nuestros alumnos de la discapacidad como elemento que se puede manifestar a lo largo del desarrollo y que puede afectar a cualquier persona en cualquier momento”. n




















