
Un guiño “divino” cuando el partido estaba a punto de llegar al minuto 73, ese que estaba destinado a rendir homenaje a Isidro Silveira por ser los años que tenía cuando falleció el miércoles pasado, allanó la victoria con la que el Racing puso el punto final a la primera vuelta. Fue entonces cuando Brais Abelenda remachó al fondo de las mallas una pelota que había quedado suelta tras un golpe franco y encarriló una victoria que permite al cuadro verde terminar la primera parte de la liga regular fuera de los puestos de peligro y, sobre todo, dispuesto a mantener su trayectoria ascendente en la segunda parte del certamen de la regularidad.
Las ganas de dedicarle a Isidro Silveira la victoria motivaron que el Racing mandase en los primeros minutose partido. No fue un dominio especialmente agobiante, pero sí lo suficiente como para que el equipo ferrolamo rondase la portería de la Arandina con relativa frecuencia, como empezó a demostrar Dani Benítez con un disparo que se fue desviado a los dos minutos de juego. Esta ocasión, de hecho, fue el preludio de una serie de situaciones en la que Joselu pudo adelantarse a su escuadra. Sin embargo, el delantero de Ribeira no acertó a resolver un mano a mano en posición escorada ni a empalar al fondo de la red un pase de Dani Benítez.
Con el paso de los minutos fue la Arandina el equipo que mejor plantado se vio sobre el terreno de juego. De hecho, dispuso de ocasiones como para adelantarse en el marcador –sobre todo, un remate de Manquillo en boca de gol que Sergio García rechazó a córner “in extremis”–. Fue un último cuarto de hora de primera parte de claro dominio visitante que, sin embargo, no fue capaz de traducir su superioridad en gol. Y, por si el panorama no fuese lo suficientemente sombrío, la primera parte se cerró con el sustio de la lesión de Dani Benítez que, sin embargo, pudo entrar al campo en la segunda parte.
dominio
El intermedio le valió al Racing para recomponer sus ideas porque, de vuelta a la acción, el cuadro verde se mostró mucho mejor plantado sobre el terreno de juego ante un rival que ya no tenía tanta presencia en el aspecto ofensivo como en la primera mitad. De todas maneras, las ocasiones de la escuadra verde para marcar no fueron excesivamente claras, salvo una acción de Joselu desde la frontal del área que se resolvió con un lanzamiento que fue a las manos del meta rival.
El dominio del Racing, cada vez más intenso, se acabó transformando en gol a punto de llegar al minuto 73, el que ya estaba señalado por ser la edad a la que falleció Isidro Silveira. Fue entonces cuando un golpe franco lanzado por Dani Benítez fue rechazado por el portero visitante para dejar la pelota a pies de Brais Abelenda, que remachó el balón a la red. Fue el guiño con el que el presidente racinguista colaboró a resolver un partido que, solo uno minutos después, Armental sentenció con un disparo desde dentro del área.
Fue el punto final a un partido que, al menos, lo sirve al Racing para alcanzar el parón navideño con algo más de aire con vistas a una segunda vuelta en la que espera continuar mejorando.









