
Tener la ocasión de proclamarse campeón del grupo I de Tercera con una sola victoria aumenta la motivación con la que el Racing encara el partido que mañana lo enfrenta al Céltiga. El equipo ferrolano pretende convertirse en el primero de los 358 equipos de la categoría en proclamarse campeón en el choque ante uno de los inquilinos de la zona baja de la tabla clasificatoria. De ahí que los puntos que mañana se ponen en juego en el Salvador Otero de A Illa de Arousa tiene un premio que convierten el choque en especialmente atractivo. “No hay más motivación que la de quedar de primero”, reconoce el capitán Pablo Rey, mientras que su compañero Antonio apunta que “es difícil encontrar un compromiso que sea más atractivo que este”. De hecho, proclamarse campeón supondría coronar la buena temporada hecha hasta el momento.
No por buena la situación deja de ser inesperada por la posibilidad que se le presenta al Racing de sentenciar el título a cinco jornadas para el final de la liga regular. “Si alguien nos lo dijera al principio de temporada seguramente pensaríamos que estaba de coña”, bromea Antonio, sobre todo si se tiene en cuenta lo competitivo que se esperaba el campeonato con la presencia de escuadras de tanto nivel como son los filiales de Celta y Deportivo, Pontevedra o Compostela. “Pero hemos demostrado ser un equipo regular... y el resto no”, prosigue el defensa herculino.
Así, Antonio es consciente de que las estadísticas que ilustran la temporada racinguista lo convierten en un rival temible para la promoción. “No es que nuestros números asusten... pero van a infundir respeto, seguro, pese a que no garantizan nada”, explica. Es algo que corrobora su compañero Pablo Rey, que afirma que “yo al Racing no lo querría como rival, por la entidad del club, la afición y la trayectoria que lleva en lo que va de temporada”.
preparación
Además, garantizar el título del grupo I de Tercera le otorgaría al Racing un amplio margen para preparar las eliminatorias en las que se va a jugar el ascenso a Segunda B. Pero eso no significa que el equipo ferrolano pueda relajarse en el mes y medio que quedaría hasta el inicio de las eliminatorias por subir. Al contrario, como explica Antonio, “tiraríamos piedras contra nuestro propio tejado si nos dejamos ir”. Así que el defensa herculino cree que el trabajo debe ir encaminado a llegar lo mejor posible a esta promoción de ascenso, “sea entrenando más o compitiendo de la misma manera o mejor”.
Y es que, a pesar de que el Racing esté completando una liga regular de récord, la fase de ascenso es algo totalmente diferente. “Esto solo nos sirve para conseguir la ventaja de contar con dos oportunidades si perdemos la primera”, recuerda Pablo Rey, mientras que su compañero Antonio asegura que “a partir de que consigamos la primera posición, no tenemos ni más ni menos posibilidades que cualquiera de los que sean primeros”.























