
Dos victorias y un empate –o sea, tres jornadas sin caer– suponen una racha sin precedentes para el Racing esta campaña. “Te hacen ver las cosas de otra forma”, admite el exterior Armental que, sin embargo, apunta que “no hemos hecho nada, porque seguimos abajo en la tabla clasificatoria”. Así que el partido que este sábado enfrenta al equipo ferrolano con la Arandina, último de 2016, le brinda a la plantilla racinguista la posibilidad de tener un parón navideño relativamente más tranquilo, fuera de las cinco posiciones que suponen peligro de perder la categoría.
Incluso estas vacaciones pueden ser más largas si el encuentro de la última jornada de la primera vuelta se resuelve con una victoria. “Es un incentivo que nos puso el entrenador y a todo jugador le motiva tener dos días más de vacaciones. Además, para la gente que lleva cuatro meses sin ver a su familia es importante”, explica el defensa Maceira, para quien es fundamental que la buena racha que el equipo ferrolano describe últimamente no llegue a su final en este encuentro.
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El partido de este sábado esconde también la motivación de sumar la segunda victoria consecutiva en A Malata, un escenario en el que el Racing ha rendido a un nivel muy por debajo de lo esperado en la primera vuelta. “Si los equipos que están en la zona baja suelen sacar los puntos en casa, nosotros somos la excepción”, recuerda el lateral izquierdo. Por eso desea que un triunfo sirva para “enderezar un poco el rumbo” y, como añade Armental, “la gente se lo merece y esperamos dedicarles la victoria”.
Los tres puntos que se ponen en juego en el encuentro de este sábado también son importantes para que el Racing continúe en la clasificación por delante del rival al que se enfrenta –en la actualidad el cuadro verde cuenta con tres puntos más que el burgalés, que se encuentra en puestos de descenso–. Así que, como explica Maceira, “hay que volver a hacerse fuertes en casa contra un rival directo” para llegar a las vacaciones con más serenidad.








