
Centenares de personas despidieron esta tarde en el cementerio municipal de Fene a Lidia Martín y a su hija de dos años, Daniela, que fallecieron en el accidente del tren Alvia el pasado miércoles en Santiago. Son las últimas víctimas de la comarca de Ferrol en recibir sepultura.
En el sepelio se vivieron escenas de gran dolor apenas contenido por parte de familiares y amigos, entre los que se encontraban los padres de Lidia y su marido. El cortejo fúnebre fue abierto por treinta ramos de flores y ocho coronas, entre las que destacaba la que llevaba los nombres de Fae, como es conocido el compañero de Lidia y padre de Daniela, e Iago, hijo de la fallecida. Ambos viajaban con ellas la fatídico jornada del accidente cuando regresaban de pasar unos días en Cartagena.
El niño salió ileso, mientras que el marido de Lidia resultó con lesiones leves.








