
Al Narón Balompé se le acaba el tiempo para seguir luchando por la permanencia en Tercera. A falta de quince jornadas para el final de la liga regular, el cuadro naronés ocupa el último puesto en la clasificación, a trece puntos de la zona de salvación, así que el partido que lo enfrenta el domingo al Céltiga parece especialmente importante para mantener sus aspiraciones. “No es solo que sean tres puntos, sino que es un partido vital para el futuro”, reconoce el entrenador del cuadro azul, Luis Santiago, que desconfía además de la moral con la que llegará un rival que viene de enlazar dos victorias consecutivas, la última de ellas en el Municipal Pardiñas de As Somozas.
Este será el primero de los encuentros cruciales que le esperan al Narón Balompé en Río Seco –ahí también se enfrentará a Bergantiños, Dorneda o Villalonga, equipos de la zona baja de la tabla clasificatoria– y que el preparador estima que “servirán para comprobar la situación real en la que nos encontramos e intentar transmitir buenas sensaciones”. Así que el preparador de la escuadra de Ferrolterra piensa que una victoria puede tener un efecto positivo, especialmente en lo psicológico. En este sentido, aunque Santiago percibe que la escuadra que prepara atraviesa por momentos muy buenos a lo largo de los encuentros, también acusa los golpes mucho más que si estuviese en otra situación.
De ahí que el entrenador de la escuadra naronesa considera que, en el momento en que esa dinámica cambie, el cuadro que entrena tendrá muchas más posibilidades de salir adelante. “Es que es innegable que los futbolistas quieren y pretenden creer”, expone Luis Santiago. De ahí que sabe que “solo un resultado que tranquilice ese estado de ánimo podrá modificar esa conducta”. Y no porque no se pongan los medios y el trabajo, sino porque es necesario para sacudirse el bloqueo mental que atraviesa.




















