
La Asociación de Pais de Nenos con Minusvalía –Aspanemi– facilita información a los usuarios de la entidad acerca de la accesibilidad de las playas de la comarca y alrededores, con el fin de ayudar a elegir el arenal más adecuado para acudir si se cuenta con una movilidad reducida.
Como explica la entidad, tras un duro invierno llega el verano para todos, con o sin diversidad funcional, por lo que desde la asociación se aportan algunos datos de las distintas playas accesibles para las personas con movilidad reducida.
En el concello ferrolano, Aspanemi opta por las playas urbanas y destaca Caranza, A Cabana y A Graña calificándolas de “con boa accesibilidad” y señalando que esta última cuenta con una silla anfibio en la caseta de socorrismo.
De los arenales de la comarca, la entidad destaca en el municipio de Pontedeume las de Ber y Perbes, que cuentan con una rampa hasta la arena, aunque apunta que la segunda es muy pendiente.
En Cabanas, la playa de A Magdalena dispone también de una rampa hasta el arenal y cuenta con silla anfibia en la caseta de socorrismo –aclarando que hay que dejar depositado el DNI y no existe límite de tiempo de uso, si bien se recomienda que no se superen los 20 minutos–.
En Ares, aconsejan por su accesibilidad la playa del pueblo, con rampa y silla anfibia en la caseta principal de salvamento. Con baños adaptados y rampa hasta la arena, Aspanemi destaca en Mugardos la playa da Bestarruza y en Fene los arenales de Almieiras y Río Sandeu, con fácil acceso hasta la zona de solana.
Finalmente, la entidad también recomienda en el municipio de Valdoviño la playa de A Frouxeira, con pasarelas que facilitan el acceso y en Cedeira la de A Magdalena, con unos dos kilómetros de superficie, y con rampas para personas con movilidad reducida. n








