
La temporada de playas establecida por el Concello –del 1 de julio al 31 de agosto– comenzó ayer sin servicio de socorrismo, al haberse negado a firmar el personal seleccionado por la empresa Tragsatec –a la que el grupo de gobierno encomendó el servicio– sus contratos en unas condiciones que se consideran abusivas. Los socorristas que superaron las pruebas celebradas el pasado día 20 de junio en San Xurxo y que ya en aquel momento expresaron su disconformidad con las condiciones ofrecidas por Tragsatec fueron convocados ayer mismo apenas dos horas antes de que teóricamente empezase el servicio a una charla de prevención de riesgos laborales en el Carvalho Calero en el que, según varios testimonios recogidos por este diario, constataron la inexperiencia de la empresa y la merma de sus condiciones de trabajo con respecto a las que disfrutaban el pasado año, cuando el servicio en las playas de bandera azul se encomendó a la empresa Xemade tras el oportuno concurso público –el resto de los arenales se cubrieron a través de un convenio con Protección Civil–.
En concreto, los afectados denuncian que frente a los más de 900 euros del contrato de 2012 ahora se proponen algo más de 700 brutos, lo que representará alrededor 200 euros menos al mes. Los turnos de trabajo también varían y así, si el pasado año se trabajaban cuatro días seguidos y se descansaban dos ahora se trabajan cinco y los dos de descanso no pueden ser consecutivos.
Los socorristas denunciaron que en otros municipios como Valdoviño o Ares el personal que se ocupa del servicio de vigilancia en las playas percibe en torno a los mil euros, pese a tratarse de ayuntamientos con unos recursos económicos muy inferiores al de Ferrol. Precisamente esta circunstancia llevó a que del medio centenar de socorristas seleccionados en las pruebas únicamente se presentasen 35 que finalmente se negaron a firmar el contrato en esas condiciones. Así, aluden a los riesgos de un trabajo que supone, en ocasiones nadar dos kilómetros con el mar embravecido para rescatar a surfistas o practicantes de kayak surf y vigilar playas como Doniños en las que llegan a reunirse fácilmente 4.000 personas. Consideran que no está justamente remunerado en las condiciones que ofrece Tragsatec, de la que además destacan que fue nombrada “a dedo”.
Los socorristas apuntan asimismo que la empresa pretendía que se firmase el contrato en esas condiciones y que después se buscaría una solución, mientras que ellos se ofrecían a empezar a trabajar ayer mismo y firmar uno o dos días después si se resolvían los problemas, por lo que no hubo acuerdo. n








