
A lo largo del último ejercicio la Demarcación de Costas en Galicia intervino en tres puntos muy concretos del municipio de Ares para mejorar los accesos a las playas, además de otras actuaciones realizadas a lo largo del litoral de las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal. Las obras se llevaron a cabo en los arenales de Estacas, Centeás y As Barosas.
En los dos primeros, la intervención se ejecutó a base de hormigón, mientras que en el caso de As Barosas se empleó la madera. Por ese motivo resulta todavía más extraño que haya sido en una de las estructuras más sólidas, en concreto en las escaleras que dan acceso a la playa de Centeás, la obra que finalmente no resistió los envites de los temporales del pasado invierno.
Esta situación es la que ha dado lugar en los últimos días a una actuación, por parte de la Demarcación de Costas, con el fin de acondicionar el acceso antes del inicio de la temporada de verano.
La intervención finalizó la pasada semana y consistió en la reconstrucción de las escaleras que el mar no había respetado. También se optó por modificar el diseño original de la estructura con la intención de evitar que el mar incida tan directamente sobre los escalones por los que se accede hasta el arenal. El presupuesto de la actuación no superó los 10.000 euros y la ejecución del proyecto corrió a cargo de la empresa pública Tragsa.
Durante los últimos años y con motivo de la crisis el presupuesto de la Demarcación de Costas en Galicia ha descendido notablemente. En 2009, el Ministerio de Medio Ambiente llegó a manejar un total de 350 millones de euros, una cantidad que era distribuida a nivel estatal a través de las diferentes comunidades autónomas.
La gallega dispuso de 20 millones para la realización de distintas intervenciones, muchas de ellas acometidas en las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal.
En el presupuesto de 2012, la cantidad fue infinitamente inferior. Quedó reducida a 65 millones para todo el territorio nacional, por lo que Galicia, como efecto rebote, también vio limitada la inversión. La Comunidad pasó de administrar 20 millones de euros a tener exclusivamente medio millón.








