
Ortigueira cerró ayer el Festival Internacional del Mundo Celta 2013 con la estampa más tradicional del veneto, el desfile de bandas de gaitas de las “naciones celtas”, que recorrieron las calles de la villa. La edición, marcada por la excelente meteorología y la vuelta a la esencia más folk de la acampada de Morouzos, se despidió refrendando su poder de convocatoria, tras haber congregado, según las primeras estimaciones de la organización, a cerca de 50.000 personas.
Como viene siendo habitual, la oferta musical del sábado repitió como la más seguida por los festivaleros, con el 40 aniversario de los míticos pioneros de la fusión de folk y rock, Gwendal, la contundencia de las primeras figuras internacionales integradas en la banda Dán y los endiablados bailes de las jovencísimas alumnas de la Dominic Graham School of Iris Dance como las propuestas más celebradas por el público.
La música tampoco faltó en el otro gran centro de actividad del festival, la acampada de Morouzos, en donde las gaitas recuperaron de golpe el terreno cedido en los últimos años.
La última jornada retomó el espíritu más tradicional del certamen con el desfile de bandas, que movilizó por la villa a casi 300 músicos de grupos de Galicia, Bretaña y Asturias.
El Concello destacó la ejemplar convivencia vivida durante estos días.








