
Si el hecho de no lograr el ascenso directo por parte del Pontedeume –sí que tenía garantizada su presencia en la fase de ascenso– supuso un auténtico varapalo para el balonmano de Ferrolterra, tras la gran temporada firmada por los eumeses, el nuevo golpe a esta disciplina es la exclusión del Tirso Mosteiro de Poio de esta promoción.
El artículo 53 del Noreba –normativa, regulación y bases de la competición–, en su apartado A, es el que llevará a que la SAR de Redondela –que terminó por detrás de los departamentales en la tabla– sea la formación que este fin de semana dispute la fase de ascenso a Primera Autonómica en lugar del grupo colegial. Precisamente, fue esta entidad pontevedresa la que llevó a la Federación una reclamación sobre la inexistencia de conjuntos de base –uno como mínimo– en el seno del Tirso de Molina, condición que, como señala la normativa “es condición ineludible” para subir de categoría, ya que “su incumplimiento supondrá la pérdida del derecho a participar en aquellas competiciones a las que se accede mediante ascenso o clasificación, no pudiendo jugar las fases de promoción”.
Si bien este artículo no es nuevo, puede decirse que se había hecho “la vista gorda” en su cumplimiento en temporadas anteriores, una situación que llevo a que la escuadra ferrolana se confiase con el consiguiente resultado. La formación colegial conocerá en la jornada de hoy el fallo del comité de competición, si bien parece prácticamente imposible que el ente federativo cambie de opinión ya que, sobre el papel, el Tirso no cumple con las condiciones ni para disputar la promoción ni para subir de categoría, a pesar de contar con una sólida escuela de la disciplina en el centro educativo, deportistas que, sin embargo, no están federados.
El preparador del equipo departamental se mostró muy afectado por la noticia, ya que “ha sido un año muy duro en el que hemos conseguido trabajar muy bien a pesar de las circunstancias”, apunta José Antonio Piñeiro.
Pontedeume
Los que sí estarán en esta lucha por el ascenso serán los jugadores del Pontedeume que tendrán como rival al Pabellón de Ourense el sábado –18.30 horas, A Casqueira–. Los ourensanos terminaron quintos en el grupo por la permanencia, si bien el descenso de tres escuadras en lugar de dos obliga a este grupo, así como al Porriño –cuarto–, a luchar por la categoría. El Pabellón logró el ascenso el pasado año con solo una derrota en su casillero, lo que da buena cuenta de su potencial. Los eumeses volverán a sufrir sensibles ausencias para este importante choque.




















