
La demolición del edificio del Bambú Club, en el número 6 de la carretera de Castilla, comenzará en un plazo de “entre quince y veinte días”. Así lo anunció el edil de Urbanismo, Guillermo Evia, que indicó que es la previsión que actualmente maneja el gobierno local de cara a la ejecución de unos trabajos que se licitaron por un procedimiento de urgencia, debido al mal estado que presenta la edificación.
La empresa Xestión Ambiental de Contratas resultó adjudicataria de la intervención, al resultar su oferta la que los técnicos consideraron más ventajosa de las cinco que se presentaron a las obras. A cambio del derribo del edificio percibirá 108.334 euros, una cantidad que supone a las arcas locales un ahorro de casi 47.000, atendiendo al precio en que se licitaron, 155.594 euros. Los trabajos cuentan ya con el informe favorable del Plan de Seguridad y Salud por un coordinador del área y tan solo resta que un técnico municipal emita el informe pertinente cuando entre por registro en el Concello, para proceder a su aprobación, en caso de que así proceda. Así lo explicó el máximo responsable del departamento municipal de Urbanismo que apuntó que actualmente se está desarrollando el protocolo de grietas, una tarea cuyo plazo estimado de finalización es de una semana.
En un período no superior a cuatro meses el edificio tendrá que estar demolido, con lo que como muy tarde, atendiendo a estos plazos, a finales de agosto quedará totalmente reducido a escombros uno de los inmuebles más emblemáticos del barrio de Recimil. La intervención cuenta desde diciembre de 2012 con la autorización de Patrimonio, al tratarse el barrio en el que se encuentra de una zona catalogada por la Xunta.
El gobierno local defendió desde un principio la demolición del edificio, debido al avanzado estado de deterioro que presenta desde hace años. Por ello, el edil de Urbanismo subrayó la necesidad y urgencia de garantizar la seguridad en la zona, un objetivo que primero implicó el tapiado de algunas puertas y ventanas del inmueble, luego el vallado exterior y que ahora culmina con la demolición. Desde que está al frente de la concejalía del área Evia siempre aseguró que el derribo era una “prioridad absoluta” para el gobierno local.




















