
El grupo municipal socialista instó nuevamente ayer al gobierno local a abrir “un par de centros públicos de la ciudad” para organizar allí campamentos de verano y comedores para menores cuyas familias tengan dificultades para garantizarles una alimentación sana y equilibrada. El gobierno local, con la colaboración de Cáritas, inició el pasado día 1 el programa “Xantar en familia” –que mantendrá hasta el inicio de curso, cuando se reabran los comedores escolares– dirigido al colectivo, que consiste en la entrega de un lote de productos perecederos y no perecederos a la semana, valorado en 13,5 euros, a las familias por cada menor de 12 años. La iniciativa es, según los socialistas, “una muy mala opción”, porque convierte un problema social, dicen, en una beneficencia que se resuelve a través de una entidad benéfica y de caridad –de la que el PSOE destacó su labor–.
El concejal socialista Jaime Pena acusó al equipo de Rey Varela de realizar “mucha demagogia” con la propuesta presentada por los socialistas de aprovechar los campamentos de verano y complementar las actividades de ocio de los niños con un comedor que daría servicio tanto a los menores procedentes de familias desestructuradas y con problemas económicos como a aquellos que lo requieren por motivos de conciliación, al trabajar sus padres. El PSOE señaló que debería ser el Ayuntamiento quien asumiese los gastos, evitando al mismo tiempo, señalan, “la estigmatización que supone el hecho de llevarles a los niños una bolsita de alimentos cada semana a sus casas o a un determinado punto de encuentro”.
El edil Jaime Pena incidió además en que esta iniciativa adoptada por el gobierno local no garantiza que alguna de esas familias desestructuradas se preocupe por la alimentación de los niños. Según aseguró, alguna entidad les ha confirmado que la falta de hábito, en algunos casos, de cocinar pescado les lleva a tirar ese tipo de alimentos a la basura. Un comedor, por el contrario, garantizaría esa alimentación sana y equilibrada que necesitan los menores, subrayó Pena.
Los socialistas señalaron que los populares reconocen ahora que en la ciudad hay unas 150 familias con ese problema –cuando hace un mes lo negaron– y, a mayores, preguntan qué pasa con los niños mayores de doce años, a quienes no se dirige el programa a pesar de poder sufrir el mismo problema. La situación, indicó Pena “es vergonzosa y un auténtico escándalo”, y subrayó que la propuesta de los socialistas “precisamente, no estigmatiza a los niños” n









