
La creciente presión que los furtivos están ejerciendo ahora en los recursos marisqueros del litoral ferrolano ha obligado a la Consellería do Medio Rural e do Mar a aumentar los controles y operativos en los últimos meses.
El patrón mayor de la cofradía de Ferrol, Rubén Ferrer, lleva desde que accedió al cargo, en diciembre de 2011, insistiendo en la necesidad de actuar ante el incremento de la presencia de recolectores sin permiso de explotación en la costa que se dedican al percebe, la especie más valorada en el mercado. De hecho, la situación de crisis económica y la desesperación de muchas personas ha consolidado la tendencia del furtivo foráneo, es decir, que muchos de los que ahora recogen percebe proceden no solo de zonas relativamente cercanas como A Coruña, sino incluso de Asturias.
A la vista de esta situación, tanto el Servizo de Gardacostas de Galicia, dependiente de la Consellería do Medio Rural e do Mar, como los guardapescas y vigilantes del pósito han tenido que multiplicar esfuerzos y actuar también en el exterior de la ría, donde la actividad furtiva de la almeja es igualmente muy intensa y repercute en la gestión del propio recurso.
Esta mayor presencia ha dado resultados, si bien no llegan a ser representativos de la cantidad de marisco que se escapa de los cauces legales de comercialización. Según datos del departamento que dirige Rosa Quintana, el número de kilos decomisados por el servicio en lo que va de 2013 asciende a 75. El año pasado a estas mismas alturas –incluso más allá, pues hasta la segunda el segundo semestre no hubo incautaciones–, no se había interceptado ni un solo gramo de esta especie.




















