
El Concello de Monfero se hace eco del malestar que ha generado entre los vecinos que Novagalicia Banco haya dejado de prestar servicio en el municipio –todos los martes una unidad móvil se desplazaba al ayuntamiento–. El alcalde, Benjamín Rodríguez, no descarta entrar en contacto con la entidad bancaria para exigir que se reconsidere la decisión adoptada. Ésta, según se ha explicado desde Novagalicia Banco, se enmarca en el proceso de reajuste que está viviendo la entidad y conlleva una severa reducción de oficinas y del cuadro de personal. Estas medidas responden, según se añade, a las “condicións derivadas da entrada de capital público europeo”. A pesar de ello, desde el gabinete de comunicación de Novagalicia Banco, se asegura que “estamos a buscar alternativas e solucións”.
Mientras tanto, tal y como apuntó el regidor municipal, los vecinos están obligados a desplazarse entre 8 y 15 kilómetros para realizar cualquier operación bancaria. La única oficina que Novagalicia Banco tiene en la zona está en Irixoa, a más de ocho kilómetros de distancia de Monfero. En el caso de la sucursal del banco Echevarría, que está Ponte da Pedra, la distancia todavía es mayor, unos 15 kilómetros.
Por otra parte, el alcalde de Monfero menciona la colaboración que la entidad siempre había encontrado entre las personas que han estado o están al frente de la administración local a la hora de dar a conocer el servicio que ahora ha sido suprimido por los recortes.
Hasta ahora, todos los martes y en horario de oficina, los vecinos de Monfero –la población actual supera los 2.200 habitantes– tenían la posibilidad de realizar operaciones bancarias en una oficina móvil que lleva tres semanas sin aparecer por el término municipal.






















