
Los bomberos estuvieron trabajando desde que se produjo la explosión –en torno a las 12.30 horas– hasta las 19.15 horas de la tarde. Tras la extinción del incendio, su labor se centró en la retirada de placas sueltas de la cubierta y en el desescombro de la nave.
Las instalaciones de Sitagreen quedaron totalmente destruidas y la onda expansiva también afectó a las naves industriales próximas, siendo la más perjudicada la de la firma Bodycar, a la que se le desprendió el falso techo.
Los vehículos que estaban estacionados en la calle quedaron cubiertos por un manto de restos de elementos procedentes de la fachada y el tejado de la nave siniestrada.
Algunas empresas de la zona de Catabois también se quedaron sin luz temporalmente.
La explosión pudo oírse y la columna de humo verse desde varios kilómetros a la redonda. De hecho, en el lugar se concentraron vecinos de los barrios de A Pallota, San Pedro y A Solaina, que, alertados por el estruendo, quisieron comprobar personalmente lo que había ocurrido. Se sumaron, en los puestos de observación, a los operarios de las empresas de la zona de Catabois, incluída Urbaser, que tuvieron que dejar temporalmente sus puestos de trabajo a causa de la incidencia.




















