
El sistema de reinstalación de moluscos bivalvos procedentes de zonas C le está saliendo caro a las cofradías de Ferrol y Barallobre. Desde hace meses, ambos pósitos vienen denunciando la elevada mortandad que presenta la almeja que regresa de las bateas tras someterse al proceso de depuración natural, que ronda el 10% y que, por lo tanto, no cubre el seguro firmado por la Consellería do Medio Rural e do Mar el año pasado para este proyecto pionero en Galicia.
El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores Santiago Apóstol de Barallobre aseguró ayer que este porcentaje significa que cada semana se dejan de ingresar entre 300 y 500 euros, en función de la cantidad que se envíe a la zona de reinstalación, que, apuntó, “significan un ou dous salarios da confraría ao mes”.
Las cofradías aseguran que la situación no podrá mantenerse por mucho más tiempo, puesto que, además, están tardando “demasiado” en cobrar las compensaciones por las pérdidas que superan ese 10% y que sí asume el seguro de la Consellería.
proyecto
Por otra parte, los pósitos esperan enviar hoy o mañana al departamento autonómico de asuntos pesqueros el proyecto de regeneración que se les solicitó a comienzos de mes en una reunión en Santiago para poder optar a unas ayudas europeas.
En líneas generales, es muy similar el que presentaron en abril pasado a instancias del conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, y que, como se recordará, quedó en nada. Sí se han modificado algunos aspectos, como un ajuste general de todos los gastos, incluido de parte del material, como los contenedores, y la solicitud de una trituradora de mejillón para depositar en las zonas más deterioradas por la contaminación.
No obstante, los pósitos quieren introducir cambios en la propuesta de Mar, que, como se recordará, los invitaba a adelantar el dinero que en estos momentos no tienen para justificar los trabajos ante la UE y facturarlos.




















