La plantilla de Poligal exige a Industria una respuesta sobre las promesas realizadas el pasado marzo

Una representación de la plantilla despedida de la factoría de Poligal de A Gándara, Narón, se manifestó ayer frente a la sede de la delegación del Gobierno en A Coruña mientras que, en el interior, el comité de empresa se reunía con el titular del organismo, Javier Losada.
La representación de los trabajadores exigió una respuesta a las promesas recibidas por parte del Ministerio de Industria tras su encuentro con el director general de la cartera, Galo Gutiérrez, que se comprometió a entrar en contacto con el grupo Peralada –dueño de la empresa– para tratar de paralizar el ERE, que ya se encuentra en fase de negociación.
Así, los portavoces de la plantilla criticaron el silencio de Industria respecto a su diálogo con la firma catalana –que asumen que fue infructuosa–, así como la lentitud de la Xunta y el Igape en un momento tan crítico.
Nuevas promesas
Tras el encuentro con Losada, el presidente del comité de empresa, Rafael Souto, señaló que “el delegado del Gobierno en Galicia se ha comprometido a contactar con el director general de Industria, para conocer qué gestiones está realizando su departamento en este conflicto”.
Del mismo modo, Souto hizo un llamamiento a la Xunta “para que redoble sus esfuerzos y para que el interés mostrado por los inversores se transforme en una alternativa real y viable de cara al futuro”. Tal y como ya habían apuntado el pasado 1 de mayo, al menos dos entidades estarían contemplando tomar las riendas de Poligal, solicitando información adicional para ver si resulta viable y rentable en el marco de sus propias operaciones.
Por otra parte, el represente de los trabajadores e integrante del comité de empresa, Bernardo Cabezal (CIG), afirmó tras la reunión que “a planta de Narón é viable, pero Poligal está apostando polas outras fábricas que ten en Portugal e Polonia, nas que fixo inversións millonarias nos últimos anos, mentres deslocalizaba a producción e incumpría o compromiso de invertir cinco millóns de euros”. Del mismo modo, Cabezal apuntó que el grupo matriz, mediante este proceso, “trata de xustificar o peche e levar a producción fora”.
Pérdidas millonarias
Uno de los argumentos esgrimidos por Peralada para el cierre de la factoría naronesa son las pérdidas de cerca de once millones de euros desde el año 2012 –5,5 en los dos últimos ejercicios–.
A este respecto, el representante de la CIG afirmó que estas “non son o motivo do peche, xa que sobre o 70% destas son con outras plantas do grupo que, a su vez, teñen pendente abonarle á fábrica de Narón cuantías por un valor de casi oito millóns de euros”. La representación exigió, además, una mayor velocidad al Igape dado que “canto máis atrásase, máis complicado será atopar unha saída”, afirmaron.




















