
El primer incendio forestal del año se registró ayer en la parroquia de Mandiá, en Ferrol, y afectó a una superficie de monte de alrededor de 50 metros cuadrados. Según la información recogida al respecto, el fuego se inició en una quema controlada para la que se contaba con la pertinente autorización, pero se propagó a los terrenos colindantes.
Desde el servicio de Emerxencias Galicia del 112 se movilizó a los bomberos del parque municipal de A Gándara, debido a que las llamas se encontraban en las proximidades de las viviendas, en el lugar de Aldea de Fontela.
El personal contraincendios de Ferrol se trasladó a la zona con la motobomba urbana y procedió a la extinción del incendio sin que fuese necesario desalojar a los vecinos de las casas, separadas del fuego únicamente por la carretera.
Cuando finalizaron la tarea se quedó en el lugar un pequeño retén de los bomberos ferrolanos, y después llegó una cuadrilla de la Xunta y un agente forestal, que se encargaron de enfriar la zona para evitar que las llamas se reavivasen.






















