
Por motivos personales, para acabar de completar el organigrama de la Xunta, por disensiones internas en el Partido Popular o por otras razones no probadas, el cese de Ángel del Real como presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao supone todo un reto para su sustituto, el portavoz del grupo municipal del PP en el Concello, José Manuel Vilariño.
El organismo se encuentra ahora en un momento clave, con gran parte de sus expectativas de futuro depositadas en el desarrollo de la terminal de contenedores de Caneliñas y el consiguiente acceso ferroviario, cuya redacción se encuentra en pleno proceso de licitación. Después de años con pequeños avances, el compromiso del Ministerio de Fomento es poder iniciar su construcción en un plazo de ocho meses desde su adjudicación, decisión que previsiblemente se tomará el próximo mes de mayo, una vez analizadas las 31 propuestas presentadas al concurso.
Paralelamente, el Puerto deberá cumplir los objetivos que se marcó el ya expresidente para el presente ejercicio. “La meta es consolidar un suelo de 13 millones de toneladas”, dijo en enero, tras dar a conocer los tráficos del año anterior, en el que se batieron, de largo, todos los récords. En la consecución de este objetivo será decisivo el movimiento de carbón, que supone, más o menos, el 40% del total.
Otro de los retos de Vilariño será ganarse la confianza de los colectivos que ya han expresado su decepción por el cese de Del Real. El sector de la pesca profesional, la náutica recreativa e incluso entidades vecinales, así como órganos de representación de los propios trabajadores del Puerto, se han desecho en elogios hacia el expresidente por su carácter abierto, accesible y dialogante.
Si el organismo competente tuviese la obligación de justificar esta destitución no podría hacerlo basándose en la gestión del organismo. Es difícil de explicar, y de que se entienda, un cambio así cuando los resultados del Puerto están donde están, pero la inexistencia de una explicación convincente solo provoca que se disparen los rumores. Hay quien apunta, incluso, al sector lucense del Partido Popular, que no hace mucho tiempo había criticado el poco caso recibido por San Cibrao de parte de Del Real e, incluso, planteado la posibilidad de desgajarlo del Puerto de Ferrol. “Hai moito que clarexar”, señalaba ayer el Consello Local de Esquerda Unida, y es probable que nunca se haga del todo.




















